Rock’Chala

Rock'Chala

¡Rock’Chala, una noche inolvidable!

La que me toco compartir el anterior fin de semana con mis hermanos LOZapatas (seudónimo usado por el grupo A Pie para algunas ocasiones) en un ambiente totalmente diferente al que habitualmente estamos acostumbrados a tocar. Se trataba de un adelanto del acústico que estaremos presentando en junio, pero muy básico, remontándonos a ese tiempo en el que la música era magia hecha con guitarras de palo y un tambor, sin distorsiones ni percusiones estruendosas que distraigan y entretengan a un púbico sediento de sangre en el escenario.

 




 

Un tiempo que tuvimos para poder hablar y recapitular un poco sobre el presente, pasado y futuro de la banda, al son de unas sabrosísimas pizzas y unos jugos naturales para tranquilizar el alma, rememorando victorias y derrotas de las tantas batallas que habíamos tenido encima de un escenario. Un público que estaba dispuesto a escuchar todo lo que teníamos que decir, trayendo alivio a nuestros corazones endurecidos por una escena que crece con destellos fugaces e individualistas, que ha convertido al espectador en un mero consumidor de chatarra, acostumbrado a apostar por la misma fórmula de lo conocido.

La noche continuó su curso en este lugar maravilloso que tuvimos el privilegio de descubrir en un reconocidísimo espacio cultural como es la calle España. Un refugio escondido que nos hizo recordar, que fue esta calle la que cobijo y vio nacer a muchos de los grupos rockeros de la escena cochabambina, allá a finales de los noventa y principios de los años dos mil. Que había sucedido con toda esa energía que destilaba el rock cochabambino en esos años, ¿se enfrió? ¿desapareció? ¿Evoluciono? ¿O simplemente cambiaron los intereses? Son preguntas que no podríamos responder ahora, porque esta historia no ha terminado todavía… y creo fervientemente que no terminara.

Rock'chala

No pudimos dejar de pensar que tal vez éramos parte del problema, que, como la mayoría, nos poníamos a disparar críticas desde nuestras cómodas trincheras, volviéndonos en el punto negro sobre la hoja en blanco. Enfocándonos solo en lo negativo de la escena, sin darnos cuenta que existe toda una hoja entera esperando ser llenada por los pincelazos de una nueva generación de músicos cochabambinos que están despertando a esta realidad. Pero…. ¿Que nos falta para que la escena vuelva a despegar? ¿Autoridades? que recuerden que el Rock es también cultura, contestataria de nacimiento, y dispuesta a disparar pantallazos de la realidad y actualidad social, ¿Empresarios? que aplican el viejo y trillado refrán… “POR QUE TAN CARO Y REBAJAME” …. O… ¿nosotros los Músicos? desgastados de dar nuestro tiempo esperando el reconocimiento de los años de lucha… pero al final cediendo a los caprichos de gente que cree que le puede poner un precio a tu trabajo.

Pero esa noche nos trajo optimismo y esperanza, que la respuesta está en el público, aquel que se desenchufa de la rutina de fin de semana, y decide escuchar y recepcionar las señales emitidas en un medio elástico de un cuerpo que vibra desde el alma, porque es lo que hacemos los músicos… vibramos desde del alma, y exponemos nuestros miedos, fracasos, nuestras luchas y triunfos, para poder crear empatía en los oyentes.

Fue una noche nostálgica y reveladora a la vez, hay mucho por hacer… pero debemos empezar por nosotros, buscando la manera de unificar la escena, aprendiendo de las experiencias, valorando el tiempo invertido en nuestros proyectos, siendo conscientes de que todo tiene un valor, no solo económico, sino también físico y espiritual… que como todo trabajo debe haber un reconocimiento equitativo, y las condiciones adecuadas para desarrollar tu trabajo con la mayor libertad… empieza el año uno del ROCK’CHALA.

Rock

Juan Carlos Guerra Fernández

Vocalista de la banda de rock A Pie

 

Leave a reply

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: